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  • Jacob (J.) Lumier 4:26 pm on September 28, 2015 Permalink | Reply
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    Las bases sociológicas de la positivación de los derechos humanos: Una mirada para sustituir los temas ideológicos 

    Presentación

    El enfoque del análisis es que la positivación de los derechos humanos, por la acción protectora estatal, no debe ser representada en favor de una quimérica restauración de la catastrófica soberanía nacional exclusiva, la cual llevó a las deflagraciones del neo imperialismo, en el obscurecer del siglo XIX.

    Ese escrito es el fruto de una tentativa de relacionar el enseño de los derechos humanos con los estudios en sociología internacional. Su orientación tiene por resultado que abandonar el “estado-nación” como unidad de análisis sociológico, y evitar el “nacionalismo metodológico”, no es una consigna artificial sino una exigencia de la realidad social e histórica.

    El problema sociológico investigado en convergencia con los derechos humanos pone en relieve el pluralismo social efectivo y la variabilidad, como características favorables a la internacionalización de la sociología, y hace el teste de una conjetura explicativa sobre el desmembramiento de la soberanía del Estado Nacional en entornos capitalistas, ya señalada por Durkheim.

    Además, en el objeto mismo de ese trabajo, se lleva en cuenta que el legado de la época burguesa (siglos XVI al XIX) reenvía a un espacio público unilateralizado, correlato de la generalización de las necesidades. En consecuencia, una unidad de análisis como el Estado nacional se muestra muy figurativa y demasiado estricta, especialmente en una situación de globalización y de tecnologías de información y comunicación.

    Finalmente, el contenido aquí ofrecido ha sido desarrollado a partir de una comunicación al Congreso de la International Sociological Association –ISA en 2014 .

    Sumario
    Presentación . 9
    Abstract . 13
    Parte 1 15
    Aspecto histórico del interés sociológico por los derechos humanos . 15
    El punto de vista evolutivo . 15
    La solidaridad internacional . 17
    El desmembramiento de la soberanía . 20
    El pluralismo social efectivo . 23
    Parte 2 29
    Una visión sociológica para la situación de desmembramiento del Estado o el Estado Unilateralizado 29
    Tópico 01: el psiquismo colectivo 29
    Tópico 02: El nivel económico y el plano del psiquismo 35
    El análisis del psiquismo de la estructura de clases 36
    Las Tres Dimensiones del Psiquismo 36
    La función de Representación y el deseo de Pose 38
    La acumulación en la austeridad y el desperdicio: . 40
    El efecto de la unilateralización y el Yo genérico . 41
    La intensificación del pluralismo social efectivo 44
    Conclusión: la sociología y el enseño de los derechos humanos 46
    Referencias . 51
    Perfil del autor . 54
    Notas 55

    Jacob (J.) Lumier
    Autor de Ensayos Sociológicos con trabajos difundidos en la Web de la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura – OEI y junto a la página del Ministerio de Educación de Brasil (Domínio Público)

    Descargar

    29 de agosto de 2015

     
  • Jacob (J.) Lumier 1:34 pm on December 23, 2014 Permalink | Reply
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    Direitos Humanos e Compartilhamento 

    Preliminares del libro “Sociología y Derechos Humanos: Introducción

    http://www.bubok.es/libros/235144/Sociologia-y-Derechos-Humanos-Introduccion

    Sociología y Derechos Humanos

    El presente artículo es una forma de cooperación junto a los actuales esfuerzos de la sociedad democrática en participar del programa mundial para la educación en derechos humanos [[i]]. Su objetivo es esbozar algunas líneas de reflexión sobre los contenidos de sociología y derechos humanos para desarrollo en un taller sociológico y curso formativo.

    Tiene el mismo aplicación para situar la cuestión de la diferencia en frente de los temas ideológicos, a la cual examina bajo varios aspectos: (a) en torno al problema del individualismo en el siglo XX, en relación al cual algunos publicistas erróneamente apuntan la presunta ligación de los derechos humanos, en razón de esos últimos inicialmente centraren su foco en el individuo; y (b) en referencia con el impacto de las técnicas de información y comunicación (las TICs), que no sólo potencializan la indispensable libertad de expresión, pero ponen en relieve la difusión de los derechos humanos y sus violaciones.

    Obviamente, el método utilizado aquí es una aplicación de la sociología, y consiste en situar la materia en el marco de la realidad social e histórica. Sin embargo, esta orientación no significa privilegiar la conocida clasificación de las tres generaciones de derechos humanos, preferida por muchos sociólogos, en detrimento de su enfoque multidimensional.

     

    El elemento de la solidaridad internacional

     

    De lo contrario. Desde el punto de vista del pluralismo efectivo de la realidad social, con sus escalas, sus cuadros sociales y sus procedimientos dialécticos, el aspecto multidimensional de los derechos humanos en su interpenetración, afirmándose unos por los otros, no podría permanecer en según plano, sobre todo porque hay en eso el elemento de la solidaridad internacional, puesto en foco por la tercera generación de los derechos humanos, que, abarcando los derechos que van más allá del ámbito civil y social, alberga el amplio espectro de los derechos grupales y colectivos, los cuales, en medio de otros, apuntan a la consecución de un nivel de vida adecuado.

    Entre los tópicos debatidos aquí, se observó que la era de las tecnologías de la información y comunicación (TICs) favorece la tendencia para la retomada del utilitarismo como doctrina de recorte moral, y que este hecho debe ser tenido en cuenta en el estudio de los derechos humanos desde el punto de vista sociológico, ya que allí, igualmente a los adeptos actuales del atomismo, prevalece la visión de la sociedad únicamente de individuos para la realización de fines que son primariamente los fines individuales, lo que lleva a hablar de que “no hay tal cosa como una sociedad”, y por extensión nada del derecho internacional a la solidaridad [[ii]].

     

    Carácter indispensable del WPHRE

     

    Carácter indispensable de un programa educativo como el Programa Mundial para la Educación en Derechos Humanos / World Programme for Human Rights Education (WPHRE) de cara al impacto pro utilitarismo doctrinal resultante de las TICs.

     

    De ahí, de ese impacto pro utilitarismo doctrinal resultante de las TICs, uno puede ver claramente el carácter indispensable de un programa educativo como el Programa Mundial para la Educación en Derechos Humanos / World Programme for Human Rights Education [[iii]], que fomenta la tomada de consciencia y promueve junto al periodismo y a los medios de comunicación su vinculación a los derechos humanos. Tanto más exigida cuanto las formas de participación social en el contexto de una era de tecnologías de información y comunicación pasa por una cultura del compartir [[iv]].

    Sin embargo, en la medida en que el utilitarismo doctrinal y el atomismo social pueden servir como cobertura y justificación de las posiciones pro mercaderizacción de las relaciones sociales [[v]], la cual es claramente perjudicial a la universalización de los derechos humanos, revelase una situación igualmente desfavorable a los titulares de derechos y a la percepción de los comportamientos y representaciones generatrices de violaciones, incluso las imágenes despreciativas de otros [[vi]].

    Como saben, en el contexto de las desigualdades sociales, muchas personas tienen una idea equivocada de que, si los otros están a lograr los derechos, van ellas a perder lo que creen ser derechos, pero que en verdad revelan privilegios. De ahí la relevancia de la crítica psicosociológica, más indispensable cuanto las imágenes despectivas permanecen disimuladas o disfrazadas en las jerarquías sociales donde prevalece la distribución compulsiva de ventaja competitiva [[vii]].

     

    El derecho de saber

     

    Sea como sea, en la medida en que el derecho de saber es un requisito para la libertad de pensamiento y de conciencia, así como la libertad de pensamiento y la libertad de expresión forman las condiciones necesarias para la libertad de acceso a la información, pueden decir que la educación en derechos humanos se desarrolla básicamente en la libertad de expresión y reunión.

     

    La falsa alternativa de la moral y de la política

    Por último, el tópico donde a menudo se debate la ‘’cuestión de saber si los derechos humanos son de matiz moral o tienen coloración político ideológica es un plano complejo que también tiene su lugar en este artículo, pero con unas pocas líneas, ya que esta alternativa de la moral o la política deja de existir, una vez admitido que la acción en que los organismos del Estado están participando y están promoviendo es la acción pública, cuyo marco de referencia es la sociedad democrática y no el aparato del Estado [[viii]] .

    Esto significa que, en lugar de los temas ideológicos (el papel del Estado nacional, la participación en los partidos políticos, por ejemplo), los temas colectivos reales (las relaciones con los otros, incluso las relaciones con los grupos, las clases, las sociedades globales) deben ser puestos en releve, ya que son esos últimos y no los primeros que traen consigo los obstáculos reales a la universalización de los derechos humanos, tales como las desigualdades sociales, la degradación del medio ambiente, los desastres ambientales (guer- ras, eventos naturales y de salud pública) y la necesidad de saneamiento (sanitation).

    Por su vez, esa referencia a los elementos de la sociedad democrática emerge con fuerza desde la perspectiva de profundización de la educación en derechos humanos, que, además de los sistemas de enseñanza del primero, segundo y tercer grado, es orientada a la capacitación de maestros, funcionarios públicos, incluidos los militares, así como periodistas y profesionales de los medios de comunicación.

    A la vista de esa dimensión transversal correctamente diseñada en el mencionado Programa Mundial para la Educación en Derechos Humanos / World Programme for Human Rights Education, ya poden comprender que, como consecuencia de ello, el factor que imprime el contenido de los derechos humanos no es primordialmente un elenco de medidas con la misma manera (recursos técnicos y articulación de intereses ) de las que se aplican generalmente a poner en obra, por ejemplo, una estrategia diferenciada de acción económica para el desarrollo, aunque este tenga metas que respecten y valoren la población civil de bajos ingresos, como es ampliamente deseable. Pero el factor que imprime el contenido de los derechos humanos plantea como primordial la tomada de conciencia de los obstáculos efectivos a la universalización. De ahí la relevancia de la sociología, y de la psicología colectiva que ella trae, en esa práctica pedagógica.

     

    La falsa orientación de la cuestión del papel del Estado

    A su vez, el intento exagerado para reducir el desafío de la universalización de los derechos humanos a la cuestión ideológica del papel del Estado tiene poco aprovechamiento, cuando se trata de comportamiento y conciencia colectiva. En verdad, al despreciaren el potencial de las nuevas formas de participación social planteadas por las TICs , varios publicistas desacreditan la posibilidad de universalización de los derechos humanos (con la reducción de las violaciones en escala global) y, en razón de ese escepticismo, sostienen equivocadamente que la actuación estatal en la promoción, garantía y reparación de los derechos humanos, al desarrollarse como solamente más una de las políticas públicas establecidas, debería servir a los dictámenes del pensamiento ideológico de turno.

    Tratase en este caso una falsa orientación que no es más que una mistificación de las teorías de hegemonía. Aunque integrados en el dominio jurídico interno de los Estados Miembros de las Naciones Unidas, los derechos humanos proceden de estas últimas, como bloques de sociedades globales, y, por esa razón, constituyen factor de apaciguamiento de los grupos y de reconocimiento de las poblaciones civiles. Además, se muestran históricamente arraigados en las intermediaciones de las sociedades democráticas y no hay manera de utilizarlos para fines distintos de su universalización. De lo contrario se perderá la libertad intelectual y de expresión que es crítica para ellos.

    En este artículo, al revalorizar las actividades de la sociedad democrática que contemplan el psiquismo colectivo, como la mencionada libertad intelectual y de expresión (incluso las acciones pedagógicas), se pone de relieve la diferencia de los derechos humanos y la especificidad transversal de sus temas, que no deben confundir a los temas ideológicos, puesto que los temas de DDHH no sirven de trampolín para los proyectos de poder y hegemonía.

    Dirigido a la cooperación con el mencionado programa mundial para la educación en derechos humanos, se comparte la comprensión de que, como un procedimiento eficaz en la universalización, la educación en esta área contribuye a combinar los programas y políticas de derechos humanos, por una parte, y por otra, las acciones pedagógicas.

     

    ***

     Notas de Fim

     

    [i] El programa mundial para la educación en derechos humanos es fomentado por la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos de las Naciones Unidas – World Programme for Human Rights Education (2005- on going).

    http://www.ohchr.org/EN/Issues/Education/Training/Pages/Programme.aspx

    [ii] La comprensión del problema de los valores e ideales que se saca de la orientación durkheimiana está basada en la oposición al utilitarismo doctrinario, de tal suerte que la teoría sociológica se define contra cualquier posicionamiento eudemonista (eudaemonism) en esa materia. La recusa de la “utilidad” o especialmente de lo “que es utilitario” como criterio último de las acciones humanas y como base mensurable de análisis de las cuestiones políticas, sociales y económicas hacía parte del compromiso de Durkheim en defender la especificidad de la realidad social y, por esta vía, repeler cualesquiera tentativa que pretendiese establecer un absoluto para la vida moral con imposición a los hechos sociales. De ahí su orientación por la cual las principales obras de civilización como la religión, la moralidad, el derecho, el arte sean sistemas de valores culturales cuya validad objetiva consiste en su referencia al nivel (escalón, “palier”) de realidad social más profundo de los ideales.

    [iii] http://www.ohchr.org/EN/Issues/Education/Training/WPHRE/ThirdPhase/Pages/ThirdPhaseIndex.aspx

    [iv] El foco de la cultura del compartir son las redes P2P de computadores (Peer-to-peer, del inglés, par-a-par o simplemente punto-a-punto) donde cada uno de los puntos o nodos de la red funciona como es sabido tanto como “cliente” cuanto como servidor, permitiendo compartir servicios y datos sin la necesidad de un servidor central. Puede ser usada para compartir música, videos, imágenes, datos, en fin cualquier cosa con formato digital. En ese modelo de red, tomados a los pares, los computadores son proveedores y consumidores de recurso, diferentemente del modelo cliente / servidor, donde el servidor alimenta toda la red y los clientes solamente consumen. Es muy conocida por el compartir de los ficheros.

    Sin embargo, las redes P2P son utilizadas para otras áreas, tales como el almacenamiento, distribuidos en los medios académicos y científicos y telecomunicaciones, por ejemplo. Hoy en día, el compartir de informaciones se generalizó con las redes sociales en la internet y para allá de ella, en cooperativismos variados, incluso para comunicar presencialmente los artículos y los escritos literarios y de opinión, profundando las prácticas de la libertad de expresión.

    [v] La mercaderizacción es un concepto con largo empleo en la crítica de la sociedad. En este trabajo es utilizado para designar el control capitalista en ámbito de la psicología colectiva, como mercaderizacción de las relaciones humanas, pero deben tener cuenta que hay una tendencia para la mercaderizacción de la sociedad: “La mercaderizacción de la sociedad es la universalización de la excepción mercantil (la excepción por la cual la oferta y la demanda no se corresponden sino bajo una “asimetrización” por la que uno u otro polo sale perdiendo).” (…) Cf: Jorge Iacobson: “El marketing como ideología”. Internet, Revista “Bajo Control” (25/11/2010) http://bajocontrol.over-blog.es/article-el-marketing-como-ideologia-61689499.html (verificado en 2 de Abril 2013).

    [vi] Muchas veces las imágenes despreciativas de los otros se ligan a la mentalidad conformada, sumisa al que está prestablecido, llevando a una falsa comprensión de las relaciones humanas, de tal suerte que, al envés de percibidos como integrantes de un Nosotros, los otros son reducidos al imaginario psicologista. De ahí la poca relevancia atribuida a las experiencias efectivas que el grupo acumuló. Además, muchos descartan como negable, juntamente con la sintaxis existente, el histórico (acervo) de las prácticas del grupo, incluso sus modelos y procedimientos anteriormente desarrollados en la organización productiva (en vigor en la sintaxis existente). Por tanto, se aplican aquí las observaciones redescubiertas en la formula atribuida al filósofo de la Roma antigua Cícero (106 AC – 43 AC), de que, al comentarla, el notable sociólogo C. Wright Mills hace ver el imaginario psicologista, por su vez descripto como interacción más o menos lúdica de tres personas (Cf. C.Wright e Gerth, Hans: Caráter e estrutura social: a psicologia das instituições sociais, tradução Zwinglio Dias, Rio de Janeiro, Editora Civilização Brasileira, 1973, 508 págs). Es decir, en la mentalidad conformada, que es resignada a la imposición de las conductas prestablecidas, las relaciones humanas son vistas por el filtro del imaginario psicologista y pueden ser resumidas en un juego individualista y “social atomista” en que tres imágenes personales recobren la realidad social, a saber: la persona que uno “piensa” o se representa que es, la que los otros piensan que él es, aquella que él juzga o supone que los otros piensan que él sea. Todo el dominio de la psicología individualista se resume en ese imaginario interpersonal desgarrado, con las siguientes características: (a) es un imaginario hecho de evaluaciones arbitradas en las preferencias subjetivas o veleidades proyectadas sobre los otros; (b) es hecho de autoevaluaciones que únicamente reflecten el carácter prestablecido de las reglamentaciones y de las conductas jerarquizadas de los aparatos organizados. Teorizado o non, tratase de un imaginario frecuentemente supervalorado en las técnicas utilizadas en los entrenamientos corporativos, incluso los psicodramas y los socio-dramas (originalmente concebidos en la sociometría de J.L. Moreno, 1889 – 1974). Indiferente a la realidad social que oculta de si, en ese imaginario psicologista, la consciencia se mantiene más o menos cerrada sobre si, con tendencia a la introspección, lanza imágenes al exterior de donde las recibe, de tal suerte que esa perpetua interacción de autoimágenes entre individuos atomizados gira como una condenación, esto es, directamente centrada en la ansiedad de la naturaleza humana, acá de toda la aspiración colectiva.

    [vii] La tendencia utilitarista de la sociología de la administración tuvo el mérito de haber puesto en relieve la categoría economicista de ventaja competitiva como criterio en la descripción del sistema de desigualdades en estratos económicos y sociales, aplicable a todas las cosas que cuentan puntos en un curriculum vitae y en portfolios.

    [viii] En la historia moderna, cuando uno habla de sociedad democrática hace recordar las ciudades libres, que precipitaran el fin de la Edad Media y han dado fuerza a la sociedad industrial, estudiada esa última por Saint-Simon (Claude Henri de Saint-Simon, 1760 – 1825), el fundador de la sociología. El bloque histórico de las ciudades, con su sociabilidad característica, y más ampliamente los conjuntos de los agrupamientos de localidades (ayuntamientos, comarcas, comunas, etc.), tales como articulados o pactados en las varias instancias de la historia de las instituciones parlamentares, forman en realidad social la sociedad democrática.

     
  • Jacob (J.) Lumier 4:17 pm on May 21, 2014 Permalink | Reply
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    A Tecnificação e o imaginário psicologista do individualismo 

     

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    A Tecnificação e o imaginário psicologista do individualismo

    Por

    Jacob (J.) Lumier

     

    Há na literatura sociológica uma noção extensiva de tecnificação aplicada para designar o aprofundamento na utilização das técnicas mecanizadas no mundo do trabalho.

    Desta forma, agrupam-se sob o termo tecnificação várias alterações com características diferentes, seguintes:

    (a) – as mudanças que incidem sobre a força de trabalho, assinalando o surgimento de inúmeras especializações e funções anteriormente inexistentes, surgidas com as novas exigências de qualificação profissional que superam os parâmetros antes validados pelo fordismo/toyotismo, requisitando trabalhadores flexíveis em sua formação e atuação nas empresas, procurando-se valorizar o desenvolvimento de competências técnicas, culturais e sociais;

    (b) – as mudanças que incidem sobre os atributos técnicos para o desenvolvimento dos processos produtivos, notando que os segmentos industriais ou de serviços passam a necessitar trabalhadores capacitados para exercer funções diversificadas no ambiente laboral com agilidade no domínio das tecnologias de ponta, destreza para manusear máquinas e equipamentos sofisticados;

    (c) – as que incidem sobre a capacidade intelectual para dominar os procedimentos de gerenciamento desenvolvidos pelos novos programas de qualidade e melhoramento dos processos de produção.

    Em realidade, o que interessa mais de perto ao sociólogo como profissional atuante sobre a tensão do plano organizado e do espontaneismo social é a crítica à tecnificação dos “controles” ou propriamente regulamentações sociais (estatuídas ou não). Isto é, frequentemente a tecnificação do saber no mundo da produção decorre da intervenção dos novos programas de melhoramento sobre os procedimentos de coordenação e gerenciamento.

    Neste sentido, embora pressupondo a subordinação às máquinas que acompanha a introdução, o desenvolvimento pelo fordismo e o taylorismo, e o aprofundamento das técnicas mecanizadas nas fábricas (inclusive com o concurso de tecnologias eletrônicas), a tecnificação em sentido estrito é diferenciada como certa maneira de manipular o conhecimento socialmente efetivo: é a tecnificação do saber como “controle” ou regulamentação social – Ver meu artigo O Saber como ControleSocialteclando aqui.

     

    Ou seja, a tecnificação dos controles que atinge as relações humanas nas organizações, sobretudo visa desmontar as sintaxes existentes para impor os esquemas previamente definidos.

    Portanto, o que o sociólogo põe em questão é a primazia lógica na concepção e no modo de intervenção dos programas de melhoramento. O que conta não é o conteúdo desses programas em seus propósitos ideológicos, não são as representações de modelos organizacionais idealizados que os inspiram sob a forma de presumidas teorias administrativas.

    Há, nos mesmos, um desejo de manipular o conhecimento já aplicado nas sintaxes em vigor social, em uso nas ambiências onde as práticas gerenciais se desenvolveram e foram assimiladas no histórico dos planejamentos (como acervo de procedimentos).

    Daí, nos programas de melhoramento, por sua vez, a relevância das pesquisas ou dos levantamentos de informações como ferramentas para a tecnificação do saber e a consequente imposição de esquemas prévios, no molde dos formulários que intervêm sobre a compreensão das funções (atribuições, tarefas, hierarquias), exigindo do grupo a submissão aos mapeamentos previamente definidos e muitas vezes estranhos aos vocabulários operativos em uso.

    O que caracteriza esses programas é que são aplicados não só como intervenções exógenas e de cima para baixo, mas é o fato de que os mesmos deixam de lado a possibilidade de vincular suas intervenções ao desenvolvimento espontâneo das expectativas.

    Como sabe o sociólogo, a possibilidade de integrar um programa de melhoramento ao desenvolvimento espontâneo é assegurada graças ao fato comprovado em sociologia de que as expectativas ligam-se ao esforço coletivo antes de se ligarem aos papéis sociais, no caso, ligam-se ao histórico dos planejamentos .

    Ao desprezarem esse conhecimento sociológico, os tecnocratas aplicadores dos programas de melhoramento procedem à imposição de esquemas prévios.

    ►Mas não é tudo. Em sociologia os posicionamentos criticados devem ser tratados igualmente como fatos sociais. Desta sorte, se os programas de melhoramento impositivos desfavorecem a sociabilidade humana, têm caráter tecnocrático e aplicam esquemas previamente concebidos (tirados que sejam de alguma “teoria de administração”) é porque em tais aplicações encontra-se projetada a mentalidade (burocrática) subjacente às condutas preestabelecidas, impostas nos regulamentos e hierarquias estatuídas dos aparelhos organizados.

    Nessa mentalidade conformada ao que é preestabelecido tem-se uma falsa compreensão das relações humanas e, ao invés de percebidos como integrantes de um Nosotros, os outros são reduzidos ao imaginário psicologista. Daí a pouca relevância atribuída às experiências efetivas que o grupo acumulou, deixando-se como negligenciáveis juntamente com a sintaxe existente o mencionado histórico (acervo) de suas práticas, de seus modelos e seus procedimentos anteriormente desenvolvidos na organização produtiva (em vigor na sintaxe existente).

    Portanto, aplicam-se aqui as observações tiradas da fórmula filosófica atribuída a Cícero que o notável sociólogo C. Wright Mills comenta diferenciando um imaginário psicologista, por sua vez descrito como interação mais ou menos lúdica de três pessoas (Cf. C.Wright e Gerth, Hans: Caráter e estrutura social: a psicologia das instituições sociais, tradução Zwinglio Dias, Rio de Janeiro, Editora Civilização Brasileira, 1973, 508 págs).

    Quer dizer, na mentalidade conformada, que se resigna à imposição das condutas preestabelecidas, as relações humanas são vistas pelo filtro de tal imaginário psicologista e podem ser resumidas em um jogo individualista e atomizante em que três imagens pessoais recobrem a realidade social, a saber: a “pessoa” que alguém “pensa” ou se representa que é, a que os outros “pensam” que ele é, a que julga ou supõe que os outros “pensam” que ele seja. Todo o domínio da psicologia individualista se resume neste imaginário interpessoal feito de avaliações arbitradas nas preferências subjetivas ou veleidades projetadas sobre os outros e, igualmente, feito de auto-avaliações que apenas refletem o caráter preestabelecido das regulamentações e das condutas hierarquizadas dos aparelhos.

    Teorizado ou não, trata-se de um imaginário frequentemente supervalorizado nas técnicas utilizadas nos treinamentos corporativos, incluindo os psicodramas ou sociodramas (concebidos na sociometria de J. L. Moreno).

    Indiferente à realidade social que esconde de si, nesse imaginário psicologista a consciência mantém-se mais ou menos fechada sobre si, com tendência à introspecção, lança imagens ao exterior de onde as recebe, de tal sorte que essa perpétua interação de auto-imagens entre indivíduos atomizados gira como uma condenação, isto é, diretamente centrada na ansiedade da natureza humana, aquém de toda a aspiração coletiva.

    1. – Retornando à orientação do sociólogo e valorizando o conhecimento de que as expectativas ligam-se ao esforço coletivo antes de se ligarem aos papéis sociais, cabe repetir que o aproveitamento dohistórico dos planejamentos adquire então alta relevância. Tanto mais que, no sentido abrangente deste termo, como sintaxe social, são incluídos os mapas das coordenações setoriais, os mapas estratégicos dos departamentos, as formulações de missões e objetivos da empresa, enfim todos os instrumentos de controle operativo das funções nos mais diversos níveis de uma organização produtiva.

    O sociólogo se opõe à tecnificação do saber repelindo o caráter prévio e a-priori concebidos dos esquemas aplicados naqueles programas impositivos de melhoramento. Portanto, são esquemas elaborados à revelia e a contrapelo da realidade social existente (que, disso consciente ou não, a tecnocracia deseja manipular). Tal é o estranhamento da pertença à sua realidade social daí decorrente, a perda de percepção dos temas coletivos reais (Nosotros, grupos, classes, sociedades) tornada a ambiência coletiva não só indiferente, mas insignificante, ensejando daí igualmente uma situação nociva à vida social e às relações humanas que o sociólogo busca evitar, sanear e ultrapassar em vista de esquivar-se à sempre possível reificação da realidade social.

    ►Com efeito, Berger e Luckmann nos mostram que os universos simbólicos são passíveis de cristalização segundo processos de “objetivação, sedimentação e acumulação do conhecimento”. Levam a um mundo de produtos teóricos que, todavia, não perde suas raízes no mundo humano, de tal sorte que os universos simbólicos se definem como produtos sociais que têm uma história.

    Desse modo, se quisermos entender o significado dos produtos teóricos temos de entender a história da sua produção, em termos de objetivação, sedimentação e acumulação do conhecimento. Isto é viável se tiver em conta que, em face da cristalização dos simbolos, a “função nômica” do próprio universo simbólico põe cada coisa em seu lugar certo, permitindo ao indivíduo retornar à realidade da vida cotidiana.

    Nas objetivações em que as teorias são observadas com a função nômica pergunta-se até que ponto uma ordem institucional ou alguma parte dela é apreendida como uma faticidade não-humana, sendo essa a questão da reificação da realidade social.

    Trata-se de saber se em uma situação com hierarquia organizacional e condutas cristalizadas o homem ainda conserva a noção de que, embora objetivado, o mundo social foi feito pelos homens e, portanto, pode ser refeito por eles. É a reificação como grau extremo do processo de objetivação, extremo esse no qual o mundo objetivado perde a inteligibilidade e se fixa como uma faticidade inerte. Os significados humanos são tidos, então, em opacidade, como produtos da natureza das coisas.

    Deve-se ter em conta que a reificação é possível no nível pré-teórico e no nível teórico da consciência: os sistemas teóricos complexos podem ser descritos como reificações, embora presumivelmente tenham suas raízes em reificações pré-teóricas – a reificação existe na consciência do homem da rua e não deve ser limitada às construções dos intelectuais. Tal a dialética interligando a sociologia do conhecimento e a psicologia coletiva.

    Em relação ao aspecto moral, admite-se que seria um engano considerar a reificação como uma perversão de uma apreensão do mundo social originariamente não-reificada: a apreensão original do mundo social é consideravelmente reificada, tanto em nível formativo da linguagem quanto da realidade.

    Em contrapartida, prosseguem Berger e Luckmann, a apreensão da própria reificação como modalidade da consciência depende de uma desreificação ao menos relativa da consciência, exigência sociológica esta que é um acontecimento comparativamente tardio.

    Completando seu esquema de análise em intenção da intervenção do sociólogo, os autores mencionados notam que as instituições podem ser apreendidas em termos reificados quando se lhes outorga um status ontológico independente da atividade e da significação humanas. Quer dizer, através da reificação o mundo das instituições parece fundir-se com o mundo da natureza.

    Da mesma maneira, os papéis sociais podem ser reificados e tornarem-se alheios ao reconhecimento, de tal sorte que o setor da autoconsciência que foi objetivado num papel é então também apreendido como uma fatalidade inevitável, podendo o indivíduo estranhado negar qualquer responsabilidade no círculo das suas relações (no sentido da identificação idiopática, afirmando a consciência do sujeito que identifica consigo próprio a Outrem ou a um Nosotros).

    Quer dizer, a reificação dos papéis estreita a distância subjetiva que o indivíduo pode estabelecer entre si e o papel que desempenha. E os autores completam: a distância implicada em toda a objetivação se mantém, evidentemente, mas a distância subjetiva atingida vai se reduzindo até o ponto de desaparecer A conclusão é de que a análise da reificação serve de corretivo padrão para as tendências reificadoras do pensamento teórico em geral, e do pensamento sociológico em particular. Cf. Berger, Peter e Luckmann, Thomas: “A Construção Social da Realidade: tratado de sociologia do conhecimento”, trad. Floriano Fernandes, Rio de Janeiro, editora Vozes, 1978, 4ª edição, 247 págs. (1ª edição em Inglês, New York, 1966).

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  • Jacob (J.) Lumier 2:20 pm on January 11, 2014 Permalink | Reply
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    Sobre la vocación de la sociología en la modernidad líquida 

    Sobre la vocación de la sociología en la modernidad líquida

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    Por Zygmunt Bauman, Universidad de Leeds, Reino Unido
    Presentado por John Brewer, Presidente de la Asociación Británica de Sociología.

    Publicado en Global Dialogue VOL. 2 / # 5 / AUGUST 2012
    http://isa-global-dialogue.net/volume-2-issue-5/

    ***

    Zygmunt Bauman se ha convertido en el sociólogo emblemático de la modernidad. Nacido en 1925 en Poznan, Polonia, fue por muchos años un comunista comprometido. Siendo un destacado sociólogo de la Universidad de Varsovia, fue obligado a salir de Polonia en 1968 como resultado de purgas antisemitas. Tomó una posición permanente en la Universidad de Leeds en 1971, donde ha permanecido desde entonces. Los libros que lo llevaron a la fama en las décadas del 80 y el 90 desarrollaron una crítica de la modernidad como forma de racionalidad obsesiva, manifiesta en su forma más extrema en el Holocausto o en el Stalinismo, y de manera más general en la inhabilidad de la racionalidad para tratar con los outsiders. Legisladores e Intérpretes, una de sus obras claves, trata con las formas problemáticas en que los intelectuales se han enredado con la racionalidad modernista y las formas en que podrían liberarse de ella. Si sus libros más tempranos fueron una crítica de la alta modernidad, lo que ahora él llama la modernidad sólida de jerarquías y regulación, los últimos diez años han visto un flujo continuo de libros sobre la modernidad líquida, un mundo de incertidumbre e inseguridad sin precedentes. Zygmunt Bauman se vuelve más prolífico, más profético y más influyente cada día, y oportunamente abre nuestra nueva columna sobre “La Sociología como Vocación.”

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    Hace casi un siglo, en el auge de la “modernidad sólida” (decidida, por así decirlo, a construir un orden social libre de las contingencias y las disfunciones que atormentaban a las sociedades occidentales desde la agonía del “antiguo régimen” y el principio de la modernización compulsiva, obsesiva, y adictiva que esto desató), la sociología irrumpió en las universidades con la promesa de servirle a la razón gerencial supuestamente encargada de construir orden. Casi un siglo después, la academia en la cual se estableció firmemente la sociología está siendo empujada, presionada y ordenada por los todopoderosos para hacerse a sí misma útil a los “intereses empresariales” que desde entonces han cambiado su enfoque a una razón gerencial renovada. Puede que los eslóganes y los argumentos hayan cambiado considerablemente, pero las estrategias y las intenciones para investigar y enseñar insinuadas por ellos no lo han hecho. Como resultado, la sociología académica siente poca o ninguna presión para seguir los pasos del mundo cambiante – un fracaso que puede hacer que la profesión sociológica pierda su conexión con y su relevancia para los escenarios públicos de nuestros tiempos, como Michael Burawoy y otros portavoces visionarios y concienzudos de nuestra profesión nos han advertido desde hace más de una década.

    Las prácticas seguidas habitualmente en nuestras universidades proporcionan un escudo protector contra los llamados de este tipo: tan atrevidos como lo son, urgentes e imperativos. Debido a los procedimientos establecidos de graduación, ascenso, rotación de personal, auto-reabastecimiento y auto-reproducción, a los cuales la sociología se puede aferrar de manera infinita, es que ella puede permanecer ajena al “mundo cambiante”, y a la menguante y efímera demanda pública de servicios para los que fue diseñada y preparada. Y eso también significa permanecer ajena a las crecientes demandas de un tipo de servicio del todo diferente, que la sociología podría estar en capacidad de satisfacer si revisara su forma y estilo predominante, hecho a la medida de la mentalidad gerencial o tecnológica que se desvanece rápidamente en el pasado. En nuestro mundo cada vez más desregulado, privatizado, e individualizado, hay servicios que se necesitan con urgencia, pero que hasta el momento han sido escasamente prestados y deberían serlo. Servicios que atiendan a lo que Anthony Giddens llamó “life politics” [política de la vida]: esto es, las actividades vitales de hombres y mujeres crecientemente obligados “a buscar soluciones individuales para problemas producidos socialmente” – como Ulrich Beck resumió de manera ejemplar, el desafío más grande con el cual la modernidad líquida enfrenta a las generaciones contemporáneas.

    Por más de medio siglo de su historia reciente, y por el hecho de buscar estar al servicio de la razón gerencial, la sociología luchó por establecerse a sí misma como ciencia/tecnología de la no libertad: como un taller de diseño para los entornos sociales que pretendía resolver en teoría, pero de forma más importante en la práctica, lo que Talcott Parsons articuló memorablemente como “la cuestión hobbesiana”: cómo inducir/ forzar/ engatusar/ adoctrinar a los seres humanos, bendecidos/ maldecidos con el ambiguo regalo del libre albedrío, para que sean guiados normativamente y que sigan cursos de acción manipulables rutinariamente y aun así predecibles, diseñados por los supervisores y vigilantes del orden social; o cómo reconciliar el libre albedrío con la predisposición de someterse a la voluntad de otras personas, erigiendo de ese modo la tendencia al “servilismo voluntario”, señalada/anticipada por La Boétie en el umbral de la era moderna, hacia el principio supremo de la organización social. En resumen: cómo hacer que las personas quieran hacer lo que deben.

    En la sociedad de hoy en día, individualizada por decreto de fe, con la complicidad de la segunda revolución gerencial (que consistió, en gran parte, en que los gerentes “subsidiaran” sus tareas administrativas a los administrados), la sociología se enfrenta a la oportunidad emocionante y estimulante de convertirse, para variar, en ciencia/tecnología de la libertad: de las formas y los medios a través del cual los individuos-por-decreto y de jure de los tiempos modernos-líquidos pueden ser elevados al rango de individuos-por-escogencia y de facto. O por seguir el ejemplo de la llamada a las armas de Jeffre Alexander: el futuro de la sociología, por lo menos su futuro inmediato, yace en el esfuerzo por reencarnar y reestablecerse a sí misma como política cultural al servicio de la libertad humana.

    ¿Y cómo llevar a cabo dicho paso? ¿Cuál es la estrategia a seguir? La estrategia consiste en participar en un diálogo permanente con la “doxa” o el “conocimiento del actor” (al cual la sociología, en sintonía con el viejo estilo de la razón empresarial, le negó cualquier valor cognitivo y se propuso a “desacreditar”, “eliminar” y “corregir”), mientras se observan los principios sugeridos recientemente por Richard Sennett en su ensayo sobre el significado actual del “humanismo”: preceptos de informalidad, apertura y cooperación. “Informalidad” significa que las reglas del diálogo no están diseñadas previamente; ellas emergen en el curso del diálogo. “Apertura” significa: nadie entra al diálogo seguro de su verdad y con la tarea de convencer a los otros (poseedores, a priori, de ideas equivocadas). Y “cooperación” significa: en ese diálogo todos los participantes son simultáneamente profesores y aprendices, y no hay ganadores ni perdedores… El precio a pagar colectivamente por desatender colectivamente ese consejo, puede ser la irrelevancia (colectiva) de la sociología.

    La sociología, al igual que el resto de la sociedad cuya dinámica debe develar y comprender, actualmente vive – como Keith Tester de la Universidad de Hull sugirió recientemente – en un periodo de “interregno” en el cual las viejas formas de hacer las cosas manifiestan a diario su insuficiencia, mientras que las formas nuevas y más eficaces que se espera las remplacen no han llegado todavía a una fase de planeación. Este es un momento en el que todo o casi todo puede suceder – pero poco, si algo, puede llevarse a cabo con certeza, o incluso con altas probabilidades de éxito. Sospecho que predecir el destino hacia el cual debemos movernos bajo tales condiciones (y menos aún el destino al que estamos sujetos a llegar como resultado) es irresponsable y engañoso, ya que la imposibilidad de que una acción resuelta llegue a las raíces de los problemas líquido-modernos, y la ausencia de agencias que puedan asumirla y llevarla a término, son precisamente lo que define esas condiciones. Esto no significa, sin embargo, que debemos dejar de tratar; pero sí significa que aunque nunca dejemos de intentar necesitamos considerar cada intento sucesivo como otro acuerdo provisional: un experimento más, que debe ser examinado minuciosamente antes de que pueda ser proclamado un “destino final,” o una “realización” de nuestra vocación.

    ***

    Global Dialogue_v2i5

     

     

     
  • Jacob (J.) Lumier 4:07 pm on December 7, 2013 Permalink | Reply
    Tags: , André Gorz, , , , , , dialética, , , , , , Henri Lefebvre, , mercadorização, , , , , , , , , , , ,   

    A Sociologia na Desconstrução das Desigualdades Sociais 

    Dois Estudos Sobre as Desigualdades Sociais
    Jacob (J.) Lumier

    O presente livro reúne elementos de sociologia para a desconstrução das desigualdades sociais.
    Apresentação
    As desigualdades no capitalismo são frequentemente enfocadas sob um filtro onde se revela o forte caráter ideológico do neoliberalismo. Adotam um posicionamento de que somente poderia haver diminuição das desigualdades lá onde o suposto crescimento econômico (PIB) seja verificado. “Suposto” em razão de que as apostas em uma solução da crise pelo crescimento econômico em escala global são inverossímeis.

    Como sabem há uma tendência da consciência coletiva em favor de um bem-estar sem crescimento do consumo mercatório. Comenta-se, por exemplo, o caso do Japão que não cresce há quase 20 anos e tem elevado nível de qualidade de vida. Os economistas se perguntam se o país pode ser um modelo a ser adotado neste novo padrão que, em escala global, a sociedade precisará ter em face de uma crise sem perspectiva de solução pelo crescimento em escala global. Como é sabido, a estagnação da economia japonesa desde o estouro da bolha imobiliária por lá, pode ser vista como precursora das dificuldades que as demais economias avançadas enfrentam, desde a crise de 2008. Sem embargo, o fator importante para que o país tenha resistido relativamente bem à economia estagnada é atribuído não somente à homogeneidade cultural, mas, notadamente, ao baixo grau das desigualdades sociais.

    Essa tendência ao decrescimento e à possível substituição do PIB como medida da economia, por si sós, não garantem a ecologia, embora apontem na direção de uma redução de carbono na atmosfera. É aqui que entra a criação de um organismo global para defesa do meio ambiente. Com certeza, tal organização de escala poderá intervir não só para preparar a mudança de valores, mas para fomentar políticas de meio ambiente em todo o planeta.

    Mas não é tudo. Da mesma maneira em que a saída do capitalismo passa na ecologia política passa igualmente em especial na aplicação da informática em direção da emancipação do consumo. Tanto é assim que, em relação ao alcance da cultura digital na saída do capitalismo, André Gorz (1923 – 2007) observou que: “ Ce qui importe pour le moment, c’est que la principale force productive et la principale source de rentes [l’informatique et internet] tombent progressivement dans le domaine public et tendent vers la gratui-té; que la propriété privée des moyens de production et donc le monopole de l’offre deviennent progressivement impossibles; que par conséquent l’emprise du capital sur la consommation se relâ-che et que celle-ci peut tendre à s’émanciper de l’offre marchande. Il s’agit là d’une rupture qui mine le capitalisme à sa base” (vide EcoRev – Revue Critique d’Écologie Politique: Dossier Le travail dans la sortie du capitalisme, nº 28, 7 janvier 2008  http://ecorev.org/spip.php?article641  )

    Em consequência, a orientação para limitar o estudo das desigualdades sociais ao âmbito do crescimento eco-nômico local (PIB) faz com que o problema sociológico das desigualdades seja reduzido a um simples cálculo matemático sobre a medida relativa da proporção comparada de renda (revenu) entre os que vivem na opulência e os mais pobres (supondo que estes tenham renda proporcional para tal cálculo, isto é, salário mínimo proporcional ao crescimento local). Nessa representação, para que a diminuição tolerada da desigualdade seja calculada, torna-se logicamente necessária e socialmente perpétua a grave disparidade que contrapõe opulência e pobreza, sendo admitido, ademais, que, na baixa do (suposto) crescimento econômico capitalista local, os contrastes entre os poucos mais ricos e os pobres devem aumentar, e, nessa circunstância, nem se deve falar dessa matéria.

    No presente livro, se põe em relevo a diferenciação do psiquismo da estrutura de classes, como decorrência do fato de que a fetichização da mercadoria, do dinheiro, do capital, efetuando-se ao nível da economia, reage sobre a mediação constituída entre os interesses privados e o interesse geral, reage sobre o Estado como espaço público.

    O autor desenvolve a compreensão de que não há maneira de examinar as desigualdades sociais sem pôr em relevo o processo de unilateralização e a consequente supressão da reciprocidade que ligava os interesses pri-vados e o interesse geral no espaço público. Neste sentido propõe uma aplicação original da teoria sociológica de Henri Lefebvre  [Cf. Lefebvre, Henri (1901 – 1991): “Psicologia das Classes Sociais“, in Gurvitch e al.: ‘Tratado de Sociologia – vol.2’, Porto, Iniciativas Editoriais, 1968, pp.505 a 538 (1ª edição: Paris, PUF, 1960)]

    Os dois artigos aqui reunidos são preparatórios à comunicação original e inédita que, em vista de participar no Congresso Mundial de Sociologia em 2014, o autor ofereceu à International Sociological Association – ISA. Foram elaborados junto de Sociólogos sem Fronteiras Rio de Janeiro – SSF/ RIO  < https://ssfrjbrforum.wordpress.com/ >. Foi preservada a versão em Espanhol do Artículo 02, originalmente concebido em prolongamento da Comunicação ao referido Congresso Mundial de Sociologia.

    portada

    Dois Estudos Sobre as Desigualdades Sociais/// Autor: Lumier, Jacob (J.) ///  Editado por Bubok Publishing S.L. /// Impreso en España ///  Contém notas, citações bibliográficas e sumário /// Novembro 2013, 137 págs. ///tem versão digital em arquivo PDF /// Produção de e-book: Websitio Leituras do Século XX – PLSV:    http://www.leiturasjlumierautor.pro.br ///   ©2013 by Jacob (J.) Lumier Todos os Direitos Reservados

    Rio de Janeiro, Novembro 2013
    Jacob (J.) Lumier
    J.lumier@gmail.com

    http://www.leiturasjlumierautor.pro.br/

    ***

    Dois Estudos Sobre as Desigualdades Sociais
    Jacob (J.) Lumier ________________________________________
    Sumário
    Epígrafe    7
    Apresentação    9
    Artigo 01:    15
    A desconstrução das desigualdades sociais    15
    Artículo 02:    77
    La supresión de la reciprocidad en el espacio público    77
    Artículo 02 – PARTE-01    81
    Psiquismo Colectivo y Estructura de clases    81
    La disociación de los tres aspectos del psiquismo y los temas colectivos    87
    Artículo 02 – PARTE-02    91
    El Pluralismo Social Efectivo    91
    >Artigos Anexos    111
    Sociologia E Solidariedade    111
    Primeiro ano de expressão de Sociólogos sem Fronteiras Rio de Janeiro – SSF/RIO    121
    Perfil do Autor Jacob (J.) Lumier    127
    Notas de Fim    131

    Ícone+legenda SSF_RIOpeq

    Sociólogos sem Fronteiras Rio de Janeiro – SSF/RIO

    Livro ajuntado: https://ssfrjbrforum.wordpress.com/wp-admin/post.php?post=912&action=edit

     
  • Jacob (J.) Lumier 11:54 am on August 13, 2013 Permalink | Reply
    Tags: , , , dialética, , , ,   

    Curso de Sociologia do Conhecimento – Texto 01 

    Ícone+legenda SSF_RIOpeq

    Curso de Sociologia do Conhecimento

    – Texto 1

    Comentários críticos e

    Observações de leitura 

     

    Por

    Jacob (J.) Lumier

    Autor de Ensayos Sociológicos con trabajos difundidos junto a la Web de la Organización de Estados Iberoamericanos para la educación, la ciencia y la cultura – OEI

     

    Rio de Janeiro, Julho de 2013


     

     

    Curso de Sociologia do Conhecimento

    Epígrafe

     

    A língua, a intervenção do conhecimento, e o direito espontâneo são as instâncias por via das quais a consciência toma parte das forças produtivas em sentido lato, e desempenha um papel constitutivo nos próprios quadros sociais (grupos, classes, sociedades). Daí a relevância da sociologia do conhecimento como disciplina científica específica, indispensável à formação intelectual, à tomada de consciência e ao ensino.

     

     


     


     

    Curso de Sociologia do Conhecimento

     Apresentação

     

    O Frisson

    (Crítica à abordagem utilitarista do conhecimento)

    Hoje em dia é comum supor que o conhecimento é aquela utilidade manuseada quando estão ao computador. Adentrar a internet adquiriu tal alcance que faz lembrar o frisson do filme em três dimensões dos anos cinquenta ou sessenta, quando as pessoas iam ao cinema para se maravilhar com a experiência dos óculos bicolores e se arrepiar com as imagens espacializadas que deles brotavam.

    Vê-se por aí que, cada vez mais, se imagina a efetividade do conhecimento pelo prisma da Web, como o quid emergente através dos portais da rede de redes.

    Adota-se a suposição improvável de que os juízos cognitivos puderam ser tratados como projeções para fora de seu quadro psicossociológico (as mentalidades) ou que, desse modo objetivados em esquemas que se cristalizam, puderam ser separados de toda a experiência apreendida e vivida.

    Permitem que a efetividade do conhecimento seja confundida aos standards. Quando não, é o mesmo frequentemente reduzido ao aspecto das habilidades e simplesmente manuseado como os próprios arquivos eletrônicos, que se podem administrar e gerir pelo exterior, como qualquer recurso industrial de que se manejam as engrenagens.

    Essa aproximação utilitarista do conhecimento pelo prisma da Web mostra-se tanto mais insinuante que a Era da Automatização e das Máquinas Eletrônicas dá primazia lógica ao conhecimento técnico em muito elevado grau, de sorte que, como protesta Georges Gurvitch [i], todas as outras manifestações do saber são influídas ao ponto de tecnificar-se tanto quanto possível, sujeitadas que são na projeção de habilidades e de competências.

     

         Contra a corrente da tecnificação do saber, que impõe a primazia da lógica sobre os fatos sociais.

    Posicionamento crítico justo em razão de que a união de conhecimento técnico e de conhecimento científico não se produziu efetivamente até o século XX, e somente no setor limitado da tecnologia, envolvendo o grau superior dos experts e dos engenheiros.

    O estudo da história das técnicas mostra que, no primórdio do capitalismo, os conhecimentos técnicos se desenvolvem não em função das descobertas científicas, mas diretamente nas manufaturas e nas fábricas.

    Em acordo com o aludido protesto de Gurvitch, e navegando contra aquela corrente da tecnificação do saber, que impõe a primazia da lógica sobre os fatos sociais, o sociólogo examina o conhecimento a partir da própria realidade social de conjunto, sem adotar a subordinação dos homens às máquinas e chamando a atenção para o fato irredutível de que, por trás dessa imagem de subordinação, há gêneros e formas diferenciadas do conhecimento variando com eficácia em função dos Nós (Nosotros), dos grupos, classes, sociedades globais.

    Como sabem, até mesmo os filósofos mais dogmáticos distinguem dois ou três gêneros do conhecimento: o conhecimento filosófico, o conhecimento científico e o conhecimento técnico, que, como classes do conhecimento, se impõe cada um como um quadro de referência, eliminando assim o dogma da validade universal dos juízos.

    Daí falarem das verdades do conhecimento técnico, as do conhecimento científico, as do conhecimento filosófico.

    Este Trabalho

    Neste trabalho, a elaboração tira proveito de obras anteriores do autor, seguintes: (a) “Comunicação e Sociologia” – Artigos Críticos, 2ª Edição modificada, Madrid, Bubok, Junho 2011, 143 págs.; (b) “Cultura e Consciência Coletiva – 2” (Junho 2009, e-book pdf 169 págs.)[1], e (c) “Psicologia e Sociologia” (Fevereiro de 2008, e-book pdf 158 págs.) as duas últimas publicadas na Web da Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura – OEI [2].

    O propósito agasalhado na presente obra visa contribuir com a revalorização pedagógica da colocação do conhecimento em perspectiva sociológica, mediante comentários críticos e observações de leitura e interpretação de bibliografia.

    Ao longo dos Textos planejados serão examinados os resultados conseguidos por alguns autores do século vinte muito pertinentes no histórico da sociologia, especialmente em vista de equacionar e solucionar o problema do coeficiente existencial do conhecimento e os tipos de sistemas cognitivos.

    Além disso, ao longo da sequência de textos que compõe o plano adotado na parte final deste Texto – 1, grande parte dos comentários reunidos na obra planejada versa sobre o posicionamento dos críticos da disciplina e, em contrapartida, sobre a crítica ao preconceito contra a sociologia do conhecimento.

    Finalmente, a elaboração da obra se faz em volta de quatro eixos principais seguintes:

    • Ø o problema sociológico do impacto da tecnificação;
    • Ø a indispensabilidade da psicologia coletiva nos estudos sobre o conhecimento;
    • Ø o reconhecimento da variação do saber como fato positivo;
    • Ø Caráter igualmente positivo da influência dos simbolismos sociais e mitologias.

    Esperam que as informações, análises e os conteúdos sociológicos resultantes deste ensaio despertem no leitor benevolente maior interesse para prosseguir suas incursões nessa disciplina desafiadora que é a sociologia e, ao chegar no final deste livro, encontre ele na orientação diferencial aqui desenvolvida um caminho de reflexão consistente para contra-arrestar os efeitos atomizadores das posições estranhas à defesa da sociabilidade humana.

     

     

     

     

    Etiquetas: coeficiente, compreensão, comunicação, conhecimento, conjunto, consciência, correlações, desenvolvimento, determinismos, dialética, estrutura social, experiência humana, explicação, hierarquias múltiplas, ideologia, juízos, liberdade humana, mentalidade, obras, patamares, pluralismo, produção, psicologia coletiva, psiquismo, quadros sociais, realidade social, regulamentações sociais, simbolismo social, símbolos sociais, sistemas cognitivos, sociabilidade, sociologia, tecnificação, tecnologia, variabilidade.

     

    Rio de Janeiro, Junho de 2013

    • Jacob (J.) Lumier


     

    Sumário

     

    Epígrafe.. 7

    Apresentação.. 9

    O Frisson.. 9

    Este Trabalho.. 13

    Introdução.. 19

    As correlações funcionais. 21

    Os Juízos Cognitivos. 24

    Exigências e Desafios. 27

    A dimensão social do conhecimento.. 33

    As variações do saber. 35

    Os conhecimentos coletivos. 37

    Relativismo sociológico.. 40

    A orientação de Max Scheler. 44

    Capítulo 1: 49

    Conhecimento e Realidade.. 49

    Um dilema na história do século XX.. 51

    A primazia lógica da técnica.. 55

    Arquivos eletrônicos. 57

    A visão de conjuntos. 58

    O fisiológico e o psicológico.. 59

    O psíquico em fluxo.. 63

    A cultura da tecnologia.. 68

    A Sociedade de redes de informação.. 71

    Comunicação Social e Ciberespaço.. 73

    Anexo: Conhecimento e Sociologia. 85

    Plano da Obra. 97

    Notas de Fim… 101

     


    [1] “Cultura e Consciência Coletiva – 2” http://www.oei.es/cienciayuniversidad/spip.php?article388

    [2] “Psicologia e Sociologia” http://www.oei.es/salactsi/lumier2.pdf


    [i] Gurvitch, Georges (1894-1965): “Problemas de Sociologia do Conhecimento”, in Gurvitch et al.:  “Tratado de Sociologia”, Vol. II, revisão: Alberto Ferreira, Porto, Iniciativas Editoriais, 1968, pp.145 a 189 (1ª edição em Francês: Paris, PUF, 1960).

     
  • Jacob (J.) Lumier 8:02 pm on July 8, 2013 Permalink | Reply
    Tags: dialética, , ,   

    Variabilidade ou Imposição ? 

    via Variabilidade ou Imposição ?.

     
  • Jacob (J.) Lumier 9:55 am on July 6, 2013 Permalink | Reply
    Tags: , , dialética, , hierarquias múltiplas, , , realidade social, , , , , variabilidade   

    Crítica aos Paradigmas de Localização 

    Reflexão crítica às orientações centradas nas categorias de posição e movimento, visando dimensionar o alcance da mirada sociológica diferencial.

     
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