Para una nueva agenda urbana

 

 

En un momento de la migración y la urbanización sin precedentes, los derechos humanos están cada vez más amenazados, y su protección es un desafío central de nuestro tiempo.

Expertos nombrados por el Consejo de Derechos Humanos debaten el borrador cero revisado y llaman para una nueva agenda urbana que abarca el potencial transformador de los derechos humanos como marco necesario para ciudades inclusivas, vibrantes y sostenibles

A medida que las negociaciones sobre el borrador cero revisado de la nueva agenda urbana se mueven hacia adelante en Nueva York, esta semana (27 de junio-1 Julio), los expertos hacen un llamamiento a los Estados miembros de garantizar que los derechos humanos se colocan en el centro de la agenda. Esto significa incluir un compromiso firme con la realización de los derechos humanos en las ciudades, en consonancia con la Agenda 2030 para el desarrollo sostenible. Se requerirá la plena participación de la sociedad civil y los grupos marginados, incluidas las mujeres, los niños, los ancianos y las personas con discapacidad, el establecimiento de mecanismos transparentes para el seguimiento, así como el aseguramiento de garantizar el acceso a la justicia de todos los derechos humanos.

Ninguna otra Conferencia Hábitat ha lidiado con una mayoría de vida de la población mundial en los centros urbanos. El Nuevo Programa Urbano es una oportunidad excepcional para que los derechos humanos se comprometan con eficacia a los desafíos contemporáneos, traer de vuelta a la noción de que las ciudades se hacen por y para todos sus habitantes para vivir, trabajar y prosperar. Es imperativo la Nueva Agenda Urbana priorizar las necesidades y los derechos humanos de millones de habitantes de las ciudades, muchas de las cuales son las minorías, o que no tienen hogar, que viven en la pobreza extrema, y que experimentan forzados y desalojos y desplazamientos violentos, entornos físicos limitados , la falta de acceso a alimentos, agua potable, saneamiento, servicios de salud, la tierra o la vivienda adecuada y se basan en el trabajo precario, mal pagado.

Demasiado muchas ciudades están en crisis. Recitar vagos compromisos con los derechos humanos de forma esporádica no es suficiente. La nueva política urbana debe institucionalizar y concretar los compromisos de derechos humanos para que todos los niveles de gobierno y otros actores verdaderamente responsable. Se debe crear mecanismos mediante los cuales se requieren todas las decisiones que ser compatible con los derechos humanos y todos los habitantes de las ciudades se reconocen como iguales en dignidad y derechos.

El el borrador cero revisado de la nueva agenda urbana ha evolucionado en sus referencias a los derechos humanos; los expertos aprecian los esfuerzos hechos hasta ahora. Expresa una visión de “ciudades y asentamientos humanos que sean inclusivos y libre de todas las formas de discriminación y violencia, donde todos los habitantes, ya sea permanente o transitorio, disfrutan de los mismos derechos y oportunidades.” Se toma nota de la Declaración Universal de Derechos Humanos y otros tratados internacionales de derechos humanos. El borrador  revisado también hace referencias explícitas al papel crucial de los gobiernos locales y subnacionales en la vida urbana. Dan la bienvenida a las referencias a varios grupos de población marginados y en las situaciones más vulnerables, en particular las personas con discapacidad, las personas mayores, los refugiados, los desplazados internos, los migrantes, las minorías, los pueblos indígenas, las mujeres y las personas sin hogar. (…)

 

Vea el pronunciamiento completo de los expertos aquí