Por una protección más efectiva a los defensores de los Derechos humanos.

El Alto Comisionado para los Derechos Humanos, en pronunciamiento en la 31ª sesión  del Consejo de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas proveyó a las manifestaciones de alarma por el desorden en muchos países.Ícone+legenda SSF_RIO

Hay preocupación por las detenciones, acoso y procesamientos espurios de periodistas, activistas, opositores políticos y defensores de los derechos humanos.  En muchos casos, no hay peligro para la seguridad nacional que justifique la brutalidad contra hombres, mujeres, niños y periodistas.

Lo que amenaza la legitimidad del Estado es la idea de que el gobierno es un premio que puede ser capturado, celebrada por la fuerza y ​​explotado para el beneficio de un grupo limitado.  Deteriorar el derecho de todos los miembros de la sociedad a participar plenamente en la toma de decisiones es socavar la base sobre la cual cada Estado destaca: el servicio a sus personas.

Otra preocupación dice respecto a la ratificación de los tratados y acuerdos, y la aceptación de las recomendaciones derivadas de los mecanismos de derechos humanos de la ONU, que no son en sí mismos logros de los derechos humanos.

Es necesario que haya un seguimiento y un cambio real para traer mayores libertades y la dignidad de las personas. A no ser consecuentes en el ámbito de los derechos de la persona, el trabajo de la Oficina permanecerá burocrático – o incluso teatral. Las obligaciones de derechos humanos no deben ser un ejercicio diseñado sólo para mejorar la imagen internacional de un país.

Finalmente, en ese pronunciamiento del presente día 10 de Marzo, el Alto Comisionado para los Derechos Humanos, Zeid Ra’ad Al Hussein, teniendo en cuenta la responsabilidad de los Estados por las leyes y principios de los derechos humanos que son vinculantes, confirmó su disposición de ayudar.